La 2016 es una de las añadas más equilibradas, meditarráneas y de mayor expresión frutal en la historia reciente del Priorat. Una primavera lluviosa seguida de un verano cálido y seco favoreció una notable concentración en la uva, mientras que la altitud de nuestros viñedos garantizó la frescura necesaria para una maduración lenta y perfecta.El resultado fue una cosecha de magnífica estructura, fruta madura bien definida y un tanino de excepcional sedosidad. Después de 10 años de silenciosa evolución en nuestras cavas históricas, estos vinos salen directamente de la reserva privada de la bodega en su punto máximo de plenitud.