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Scala Dei Sant Antoni 2022

€80,00

Sant Antoni es un vino de finca de las viñas más antiguas de Scala Dei, ya cultivada por los monjes cartujos. Recupera la elaboración tradicional de los 70 para mostrar la cara más elegante, refinada y fragante de la Garnacha, definida por la altura y el suelo arcilloso de este patrimonio histórico.

La vendimia 2022 fue la más rápida de la historia en Cellers de Scala Dei debido al furioso verano de aquel año. Como todos sentimos, fue el verano más caluroso y seco de la historia, rompiendo el habitual clima mediterráneo con un invierno, una primavera y un verano extremadamente secos.

Esta sequía influyó en la viña y provocó rendimientos un 5% inferiores en nuestra bodega. Como parte positiva, la falta de humedad permitió una sanidad extrema de la uva, que entró en la bodega totalmente sana.

El calor hizo avanzar la vendimia diez días y aceleró las zonas de maduración más tardía. Esto obligó a una rapidez inédita, completando la cosecha en cuatro semanas cuando normalmente hacían falta seis. El resultado fueron unos vinos concentrados y potentes que, gracias a las garnachas de altura, no perdieron la finura, la frescura y la elegancia que caracterizan a Scala Dei.

  • Tinto
  • Crianza
  • Complejo
  • Elegante
  • Monovarietal
  • Medio cuerpo


  • Robert Parker Wine Advocate: 95 puntos
  • Vivir el Vino: 98 puntos
  • Miquel Hudin: 96 puntos
  • Guía Peñín: 94 puntos
  • Guía Proensa: 94 puntos


  • Variedades: 100% garnacha tinta
  • Grado alcohólico: 14,5% Vol.
  • Acidez total: 4,7 g / l
  • PH: 3,6
  • Contiene sulfitos.


Sant Antoni de Montalt es una viña situada por encima de la Cartuja de Scala Dei, en un pequeño llano aterrazado que termina en un impresionante risco sobre el monasterio. De suelo completamente arcilloso, tiene forma de anfiteatro con una parte orientada al este, otra al oeste y la parte central al sur; se encuentra a 580 metros en su cota más baja y a 610 en la más alta. Es una de las viñas que los monjes tenían plantada de Garnacha ya hace cinco siglos. Las cepas actuales se plantaron en 1945 y en ellas podemos encontrar al menos dos tipos de Garnacha: Peluda y País.



Con este vino hemos querido recuperar un patrimonio de elaboración que existía en el Priorat y que nos traslada a los primeros embotellados de Cellers de Scala Dei. Así pues, tras indagar en cómo se elaboraron aquellas botellas de los años 70, hemos vinificado el vino Sant Antoni.

La vendimia se realizó durante la primera semana de octubre, en cajas pequeñas, con el 100% del raspón en la fermentación pero con la uva pisada (no entera). Fermentamos en un pequeño depósito de cemento de 3.500 litros, imitando los picos de temperatura propios de las fermentaciones del siglo pasado, sin levaduras añadidas y prensando en el propio depósito de cemento. La crianza fue de 6 meses en depósito de cemento y 12 meses en fudre de 1.200 litros usado.

Detrás de cada botella hay un paisaje y unos muros que guardan siglos de tradición. ¿Te gustaría descubrirlos?